Mi día en Madrid

Es invierno, hace frio, estoy solo…
No se si me recuerdan, pero yo soy quien escribió “una peli de miedo”, y después de todo eso, lo dejé con Álvaro.
Cuando escribí el relato, mucha gente me agregó en el Messenger, y yo acepte a todos, algunos solo quieren sexo, esos los dejo para cuando estoy caliente, y otros solo quieren una amistad, para esos estoy casi siempre.
En todo esto, me agregó un tipo, Sebas, pensé que era el típico tío que solo quiere hacerse un par de pajas, pero me equivocaba, él es… en fin.
Empezamos ha hablar sobre la vida, que hacíamos, que nos gustaba hacer, aficiones, y sin venir a cuento me conto una gran historia de amor, que termina mal, la cual me conmovió, desde entonces supe que él solo busca un buen amigo.
Hablando y hablando, yo le contaba mis cosas, lo que hacía a lo largo del día, y el también, me estaba empezando a gustar.
Sebas, vive en Madrid, y yo en Jaén, que está al sur a 325km de Madrid, es difícil que nos veamos, pero siendo como yo, es mas fácil, solo necesito un poco de imaginación, y seguir el impulso.
Total que hablando sobre él, descubro que es una persona muy sensible, que le gustan las pequeñas cosas de la vida, y sobre todo, sacarme una sonrisa, y por cierto, es muy guapo.
Solo se que es todo lo que se puede buscar en una persona, así que una noche, le solté que me estaba enamorando de él, yo pensaba que el respondería que estaba loco, porque tengo 16 años y el tiene 31.
Pero, me equivoqué, a el también le pasa lo mismo, por lo que empecé a pensar en formas de ir a Madrid, sin que nadie sospechase nada, todo por estar con el hombre que me hace feliz.
Decidí seguir el impulso, mire el precio del billete de tren, y horarios, no tenia excusa para quedarme una noche entera, así que tenia que ir y volver en el mismo día, así que cogí el tren de las 7 que llega a Madrid a las 11, y volvería, cogiendo el tren de las 6.30 y llegaría a Jaén a las 10.30.
Lo malo era el precio, 40€ ida y vuelta, pero todo sea por estar con Sebas.
El no sabía que iba a ir, pero a las 10, lo llamé al móvil, me dijo que donde estaba, y le respondí, que estaba camino a la felicidad. Me preguntó ¿porque?, y yo le dije que este seria el día menos pensado, y mas deseado, y ya le dije que llegaría a Madrid a las 11, y estaríamos juntos hasta las 6.30, el me dijo, eres el único que haría esto por mí, y le dije que le quería.
Al fin, llegan las 11, estoy en Atocha, esperándolo, y allí esta, me va a hablar, pero le pongo el dedo en los labios, hago que se calle, y le doy un beso, el beso mas apasionado que he dado en mi vida.
Y entonces vamos a desayunar, juntos me dice que como fue que se me ocurrió esa idea, y le conteste que solo fue pensar en él, y… solo eso.
Mas tarde fuimos a su casa, donde me cogió en brazos, me besó, me soltó encima del sofá y nos fundimos en un gran beso, mis manos le acariciaban todo el cuerpo, mientras él a mi la cabeza, empecé a quitarle la camisa, quedando con el pecho descubierto, y el a mi me tiro la camiseta hacia arriba y me dejó solo en pantalones, seguí besándole el cuello, todo sin palabras, ¿Para qué?, si nuestros cuerpos hablan por si solos, bajé a sus tetillas, y el seguía ahora acariciándome el culo, le quité el cinturón, y con la boca bajé su bóxer, y el empezó a bajar mi cremallera, le cogí las manos, y se las puse en mi cabeza, y empecé a mamar su polla, su gran polla, que era preciosa, él gemía de placer, ahora si le dejé que me quitara el pantalón, se puso detrás de mí, y le dije que jamás me habían penetrado, y me contesto que él nunca me haría daño, lo que me dejo mas tranquilo, fue metiéndola lentamente, abrazándome, me dolía un poco, pero me gustaba que me abrazara con esa ternura, la volvió a sacar, y a meter y así hasta que me acostumbré a él y empezó a ir cada vez mas rápido, estaba empezando a disfrutar, el seguía, me dijo que se iba a correr, así que me di la vuelta, me puse en frente de su polla y se corrió en mi boca, mas tarde, empezó a chupármela, y me corrí yo en él, después nos duchamos los dos juntos, damos una vuelta, comimos algo, y me acompañó de vuelta a la estación, para volver yo solo a Jaén, pero me prometió, que en cuanto pudiese, iría a Jaén, a pasar otro día como ese.
Ahora cambia algo de lo que dije al principio,
Es invierno, hace frio, y tengo a Sebas.
Sebastián, te quiero.

Si les gusto todo esto, me puede escribir, como siempre a jrocky_191@hotmail.com
Gracias por leer mi relato

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