Esta historia me ocurrió no hace mucho, empezaré por describirme, soy un joven mexicano de 21 años, mido 1.72, moreno claro, delgado, 18 cm. de pene y siempre dicen que mi sonrisa es única, en fin, en la oficina donde trabajo constantemente me mandan a diferentes lugares de la república mexicana a realizar diversos trámites.
Casualmente durante las vacaciones salio un trámite de urgencia a las bellas playas de guerrero, como yo no quería llegar a ciegas decidí meterme a un famoso portal gay y al buscar en chicos on-line de ese estado, hubo uno en particular que llamó mi atención, el chico era francés, tenía 24 años y un cuerpo bastante atractivo, por lo que no dude en contactarlo.
Respondió muy pronto dejándome sus datos para que en cuanto supiera a que hora llegaría, él
fuera por mi al aeropuerto, yo hice mis maletas, preparé mis documentos y al avión!
Al llegar él ya estaba esperándome con un letrero visiblemente improvisado, pues en algún papel que contenía publicidad escribió «chilango», yo al verlo solo solté una carcajada y comenzamos a charlar mientras caminábamos hacia su coche.
Ya en el auto empezamos con las preguntas comunes, referentes a familia, rol favorito, tipo de comida favorita, música favorita, etc., al fin llegamos a su departamento, estaba muy cerca de la playa y dentro de la zona hotelera, desde el inicio demostró mil gestos de cortesía que fueron llamando mi atención.
Subimos por el elevador y justo antes de llegar al piso a donde íbamos me miro y me dijo «tienes una mirada muy sexy», yo solo me reí y lo abracé, llegamos abrió su departamento, todo decorado y amueblado con colores blanco y un verde muy claro, se respiraba mucha tranquilidad,
-¿bebes alcohol? me preguntó
respondí si…
-fumas? si…. respondí moviendo la cabeza,
-muy bien respondió, veamos que tenemos… sacó una botella de tequila y me dice, te gusta? y le digo me fascina!
-así que cuéntame a que te dedicas… me pregunto, y así comenzamos una conversación de casi dos horas hasta que observamos que la botella estaba a poco menos de la mitad… fue entonces cuando me pregunto que si lo acompañaba a la cocina a ver que más había…. me levanté y apenas entramos a la cocina comenzó todo, me abrazó y me apretó muy fuerte hacia él. Yo solo sentía sus marcados brazos rodear mi espalda, un miembro muy duro tratando de salir de las bermudas que lo contenían, empezamos a acariciarnos la cara, a besarnos suavemente, fue entonces cuando me dijo: ¿quieres conocer mi recamara?… yo solo moví la cabeza diciendo si… y sin soltarme de la mano me llevó al lugar que sería por un día mi paraíso….
Al entrar encendió velas aromáticas que tenía, puso música y preparó un escenario que hizo volar mi imaginación, yo solo me dejaba llevar por el momento, nos besamos una y otra vez, fuimos desprendiéndonos de la ropa hasta quedar totalmente desnudos, en un segundo ya estaba haciéndome sexo oral y recorriendo cada centímetro de mi pene con su lengua, no dejaba de mirar mis expresiones, yo solo sonreía y gemía del placer enorme que ese francesito me estaba brindando, en un momento dejo de chupármela para continuar besándome todo el cuerpo, fue cuando empecé ahora yo a besarle el cuello, a lamer y juguetear con sus tetillas, a mordisquear los bellitos de su abdomen, hasta llegar a ese monumento viril, un miembro enorme y duro, el más grande que hasta hoy he visto, aunque no soy muy afecto de hacerlo, sin pensarlo empecé a besar ese pene gigante, comencé a recorrerlo con la lengua, era muy grande y no podía meterlo totalmente en mi boca así que con una mano lo masturbaba mientras que el resto permanecía dentro de mi boca, el empezó a moverse y acomodándose para hacer un 69, uffff fueron más de 20 minutos los que permanecimos dándonos placer oral hasta que sonrió me vio y me dijo…. que deseas hacer ahora «papito» yo solo respondí lo que quieras, fue entonces cuando solo con girar su cuerpo dejó totalmente despejada mi duda de que pasaría pues estaba ofreciéndome su redondo y bien formado culito para comerlo. Degustarlo y hacerlo mío!!!!
Comencé a masajear sus blancas y lampiñas nalgas para luego recorrer una y mil veces su culito con mi lengua. Luego empecé a dilatarlo con un dedo, dos y cuando el segundo ya entraba sin mayor dificultad fue cuando cambiamos de posición, sacó un condón de su cajón, muy suavemente me lo puso, lo lubrico nuevamente con su boca y fue entonces cuando ese día comenzó a tener sentido para mi… lo coloqué en la entrada de su culito y poco a poco fui entrando, de pronto el dio un empujón y ooooooo entro todo… fue así que comenzamos un juego de mete saca una y otra vez, cambiamos como 6 veces de posición, entraba y salía todo una y otra vez, nos besábamos, acariciábamos, me observaba con sus lindos ojos verdes una y otra vez invitándome a nunca terminar con ese delicioso juego, fue entonces cuando empezó a gemir cada vez mas fuerte y a respirar más rápido, yo noté que no faltaba mucho para que terminara, así que comencé a bajar la velocidad de la penetración, en un momento me pidió que lo sacara, y violentamente me tomo en su brazos y me dijo muy bien ya me disfrutaste mucho papito ahora me toca a mi!
Yo solo dije esta bien, me coloco en posición de perrito y comenzó a recorrer hasta lo mas profundo de mi culo con su lengua, succionaba y hacia un movimiento de forma circular, provocándome espasmos de placer, fueron como 10 o 15 minutos en los que recorría todo mi culo y pasaba por los huevos, los mordisqueaba, hasta terminar con mi pene, y así una y otra vez hasta que se detuvo y me dijo, ahora si “papito” te llego la hora, relájate por que te voy a hacer mío y sin mas ni mas, colocó su enorme miembro y de un empujón lo introdujo todo, yo solo grite de dolor, mismo dolor que poco a poco se convirtió en placer, me acomodo boca arriba, de lado, sobre el escritorio, de mil y un formas, todas igual de excitantes, después de un buen rato de penetrarme le pedí que lo continuáramos en la regadera, accedió y nos dirigimos hacia su baño, ahí me hizo levantar las manos y aferrarme al cancel de la puerta para que el de una manera rápida y un tanto violenta comenzara a penetrarme de nuevo, esta vez con mas intensidad y de manera mas rápida, así hasta que mi pene no aguantó mas y comenzó a escupir semen por todo el baño mientras el francesito gemía una y otra vez gritándome que se estaba corriendo.
Saco su enorme miembro, se quitó el condón y continuó masturbándose mientras se retorcía de placer pidiéndome a gritos que se la chupara, yo le hice caso gustoso, limpiando hasta el ultimo centímetro de su pene con mi lengua para así quedarnos acostados un rato más, hasta que vi la hora y era muy tarde! Así que, me vestí y salí corriendo a arreglar el asunto para el cual había ido.
Después de hacer mi trabajo regrese al departamento del francesito para continuar con el día de placer que vivimos, pero eso será parte de la 2ª etapa de esta historia, lo mejor es que las visitas han continuado y ahora no solo tengo al francesito sino varias historias más…
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